Camino de Santiago Etapa 6 - Portomarín - Palas do Rei
Distancia: 22 Km. Duración: 5 horas. Dificultad : DURA
Saliendo de Portomarín nos encontramos con la segunda etapa más dura de nuestro recorrido, porque vamos a tener que ascender y descender varias veces durante el trayecto. El primer pueblo que nos encontramos es el de Gonzar, solo unas pocas casas con refugio, un Km. más lejos pasamos por Castromaior que no ofrece nada especial.
El tiempo se ponía chungo y el día se hizo gris, pero no paso de aquí. Cuatro gotas justas cayeron, pero sin llegar a incordiar. Los siguientes puntos de paso son Hospital ( no se porque hay tantos pueblos que se llaman así… ), Ventas de Narón, donde desayunamos en el bar Plaza y donde nos volvimos a encontrar con los de Madrid. El bar estaba regentado por una familia, donde la madre preparaba los bocadillos y las niñas servían las bebidas muy diligentes Otros dos platos de huevos con chorizo y otros dos cafes con leche, tamaño standard. Poco después seguimos nuestro camino. Otros pueblos de paso son Ligonde, Eixere y Avenostre. En el último tramo ponemos el turbo, queremos llegar y encontrarnos con la grata sorpresa que tendremos sitio en el albergue, pero finalmente, cuando llegamos a Palas de Rei estamos como siempre, no hay sitio. De todas maneras no importa mucho, podemos hacer noche en el suelo del comedor que ya esta ocupado por algunos peregrinos que han llegado poco antes que nosotros. Nos duchamos y comemos algo , porque lo mas nos hemos propuesto hacer colada conjunta en las lavadoras y hemos de guardar un buen rato de cola. Mientras nos turnamos para esperar el turno nos damos una vueltecita por el pueblo. Lo más importante que se puede ver es la iglesia románica de San Tirso en lo alto del pueblo. El pueblo no es que sea muy interesante, pero también es muy tranquilo, propicio para el relax de final de etapa.
Por fín pusimos la lavadora (bueno, para los 8 pusimos 2, y encima en la 2ª se coló ropa de otras personas). Luego lo que costó más fue secarla… También por 200 ptas teníamos la opción de secadora. Como la cena tenía que ser a las 8, 8.30 como mucho ya que el albergue cierra a las 11 pusimos el resultado de las 2 lavadoras en una única secadora, pero claro demasiada ropa y al final tuvimos que poner otra, con el consiguiente incremento de la cola…y que la ropa no salió todo lo seca que debía, pero bueno… gajes del oficio. Luego corriendo a cenar , a un restaurante bastante majo por cierto, donde degustamos una cena tan rica, que lo único que recuerdo es su tarta de chocolate… pero sin olvidarnos que desde la mesa en la que estabamos se veia una fantastica puesta de sol a lo lejos…



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