Manta, playa y un viento que no veas en Ecuador
Amacenimos pronto el domingo con la idea de pillar un bus de vuelta a Manta, ver la ciudad, sus famosas playas del Muercielago y el Tarqui y hacer noche alla puesto que el avion de vuelta a Quito lo teniamos que tomar hoy lunes pronto por la mañana. Llegamos a Manta como a las 11 de la mañana y tras una buena pateada buscando un banco ( nos habiamos quedado ya sin dinero, ya que en Puerto Lopez no habia cajero) y teniamos que sacar antes de ir al nuevo hostal. Media hora andando buscando el sitio que habiamos reservado y al llegar vemos que tiene una pinta de estar medio en ruinas (segundo error de apreciacion en este viaje :-)), asi que como en la zona no faltan hostales probamos en un par y al final nos quedamos en uno que mas o menos nos convence.
Al salir el domingo tarde a dar una vuelta nos dimos cuenta que la fachada del hostal que nos habia parecido cutre era la parte posterior del mismo, y la entrada no parecia del todo mal, pero en fin, eso es lo de menos, ya teniamos habitacion en otro sitio y na mas dejar las mochilas cogemos las toallas y nos vamos para la playa. Manta es un sitio peligroso para el turista, y nos recomiendan no llevar nada de nada mas que lo justo para ir y venir. Cogemos un taxi por un dolar y medio y nos encontramos en medio de una super playa llena de chiringuitos, sombrillas y puestos ambulantes. Y ademas hace sol! por fin!! Treinta grados y el agua a mas de 23 invitan al baño…. si no fuera por un viento huracanado que no deja de soplar, imposible no llenarse de arena hasta las orejas.
En fin, que antes de meternos en el agua nos vamos a comer, como no, camarones ( Cami los ha probado ya en todas sus especialidades ) y yo me pillo un pollo con papas, luego, macrocopa de helado en otro sitio y a buscar sitio en la playa. Cogemos dos tumbonas con sombrilla porque el sol pica, a pesar del viento, y no queremos acabar color rojo turista como llevan algunos (los pocos que no son locales, por supuesto). Nos pasamos la tarde entera en la playa, cuando entras en el agua (por turnos claro, pa no dejar las cosas sin vigilancia), estas en la gloria, pero cuando sales camino de la toalla te congelas…..vaya con el tiempo….
Cuando ya la tarde cae y no queda coco que beber nos vamos al hotel, ducha, relax y luego salimos por la noche a cenar. El centro de Manta no tiene demasiado atractivo, asi que nos vamos en bus de nuevo al paseo de la playa del Murcielago, donde hemos estado por la mañana. La actividad por la noche ha decaido, es domingo y los turistas de fin de semana se han ido, muchos restaurantes ya estan cerrados. Nosotros entramos en el que nos parece mas “interesante” y de nuevo camaron frito! :-), que esta bueno, pero que vamos a acabar aborreciendo a este paso… luego, eso si, de postre un buen banana split para acompañar las dos limonadas …. pagamos, taxi y de vuelta al hotel.



Dejanos tu opinion!