Camino de Santiago -Santiago de Compostela
Entramos en el Parador nacional, que hay también en la plaza del Obradoiro. Había una puerta grande dentro y la abrimos. Era una gran sala con muchos cuadros, y en el suelo algo como lápidas… no pudimos mirar más ya que de repente sale uno de los vigilantes del hotel, y nos conmina a marcharnos.
Luego nos fuimos a comer. Nos recomendaron un restaurante que está en la Plaza del Obradoiro y del que dice se come muy bien, y se llamaba Excebes (bien, así seguro que no era, pero no tengo más señas), y nos dijo que se comía muy bien, aunque el precio era muy variable según lo que comías: fue con 7 y les costó 20.000, luego fueron 20 y les costó 40000. La verdad es que comimos muy bien, todo de raciones, un Albariño, postre e iba decir café, pero el camarero nos avisó que era de cajetín, y por lo tanto insustancial…
Luego de ahí ya casi a preparar las mochilas para la vuelta a casa, ya que el avión era a las 8, y teníamos que pillar el bus a las 6.30… Nos estuvimos todos sentaditos en la calle esperando el bus para el aeropuerto. En el aeropuerto pesamos las mochilas, y así supimos qué peso habíamos estado cargando… 10 Kg la mía, y las de los demás entre 11 y 12 Kg. Bueno, de ahí a subir al avión, nada. El despegue fue rápido, y luego era muy bonito ver el atardecer por las ventanillas (aunque a ninguno nos tocó). Nos dieron de merendar (un bocadillito de lomo, y un zumo) y luego para leer pues un diario (y aquí aproveché para quedarme con el Correo Gallego, y así tener las fotos del gigante, aunque nosotros nos hemos hecho todos con él en persona). La llegada al aeropuerto del Prá, si que la notamos… en los oídos fue una pasada.
Bueno, en el aeropuerto todos haciendo cola para recoger nuestro equipaje, y vimos más peregrinos con sus mochilas o bicis y sus alforjas. Y aquí finaliza el resumen, que seguramente me dejo algunos detalles, y otros que explico no tendrán mucho significado, pero es una cosa que recomiendo por todo lo que se aprende (bien cierto es eso de la búsqueda interior, que aunque no busques, algo encuentras), y todo un mundo de sentimientos que te invaden por completo, y a lo que no hay que negar…


