Organizando la visita al palacio Hofburg
Organizando la visita al palacio HofburgBueno, aunque en el mapa no se vea del todo bien, estoy seguro que en cualquier guía que llevéis con vosotros tendreis una buena descripción de todos los puntos que podéis ver en esta súper ciudad dentro de Viena.
Los elementos mas destacados son, mas o menos en orden:
- el patio In der Burg, en cuyo centro esta el monumento dedicado al emperador Francisco I;
- la Leopoldinischer Trakt, el ala leopoldina, que hoy es la residencia oficial del presidente de la República y modificada al estilo barroco por deseo del emperador Leopoldo entre 1660 y 1666;
- la Michaelertor, la puerta monumental por la cual se accede al Museo del Esperanto;
- los Kaiser Appartements y la Silberkammer;
- la Schatzkammer, la sede del tesoro Sacro y Profano
- el Schweizerhof, el patio de los Suizos
- la Burgkapelle, la capilla imperial gótica
- la iglesia de San Agustin, uno de los edificios mas antiguos del conjunto que se remonta al siglo XIV
- la Prunksaaltrakt, sede de la Biblioteca Nacional Austriaca
- la Escuela de Equitación Española, construida en 1729
- el Neue Burg, construido en estilo ecléctico entre 1881 y 1914
- y la sala Albertina, con una colección completa de obras gráficas
Y si con todo esto no tenéis bastante, esperad porque aun quedan mas cosas que ver en Viena!
Palacio de Hofburg en Viena, una joya imperial
Palacio de Hofburg en Viena, una joya imperialLa residencia imperial de la dinastía de los Habsburgo es sin duda el atractivo mas importante de la capital austriaca. Aunque algunos piensan que los apartamentos imperiales no pueden competir con la opulencia y suntuosidad de los de Maria Teresa en el Palacio de Schonbrunn (que también visitaremos mas adelante), la verdad es que el estilo y la leyenda de la emperatriz Sissi y su consorte, Francisco José I, merecen una gran parte del tiempo dedicado a recorrer el pasado de esta histórica dinastía real.
La residencia de la corte de Viena, el corazón estratégico de lo que fue uno de los centros de poder mas importantes de Europa es una ciudad dentro de la misma ciudad. Sin embargo, para el turista y visitante, es un caos. No tiene simetría, no es homogénea, no hay una puerta de entrada y un circuito para verlo todo, sino que se trata mas bien de un inmenso conjunto de edificios (18 alas, 54 escalinatas, 19 patios y 2600 habitaciones) sin que ninguno de ellos tenga una importancia mayor sobre los demás.
El Hofburg fue durante casi 700 años el símbolo de los Habsburgo. A la fortificación medieval original cada monarca le añadió una pieza, de modo que el resultado es una mezcla de estilos que lo convierten en un laberinto.
La parte mas antigua es la llamada Schweizerhof (el Patio de los Suizos), iniciada en el año 1275 por el rey Ottokar de Bohemia. De ella hoy en día no queda mas que la Burgkapelle, una capilla con bóvedas góticas donde cada domingo canta el Coro de los Niños de Viena.
Vamos a ver si consigo explicaros en los siguientes posts como organizar la visita para no perderse nada, y no desesperarse por no saber como ir de un sitio a otro :-).
Visita por los subsuelos de Viena
Visita por los subsuelos de VienaEstoy prácticamente seguro que en pocas agencias de viajes o paquetes organizados os van a decir si queréis hacer una visita por los subsuelos de la capital austriaca. Y es que, aunque no sea una de las atracciones turísticas mas conocidas de la ciudad, lo cierto es que si no tenéis miedo a la oscuridad el subsuelo vienes os puede deparar sorpresas, sobretodo en el centro histórico. Como aperitivo, ¿sabéis que en el siglo XVIII todas las tabernas de la ciudad estaban conectadas entre si por túneles y existía una verdadera ciudad subterránea?
Y es que en el subsuelo vienes se ambientaron las escenas de la famosa película de Orson Wells, El Tercer Hombre (1949), y el recorrido turístico que se hace hoy sigue las huellas de las diversas secuencias de esta película. Para empezar a descender, el punto de inicio es el Stadtpark (tiene parada de metro línea 4 ). Durante dos horas se explora el oscuro mundo subterráneo, el laberinto de canales. Se desaconseja la visita a claustrofobicos :-).
También tenéis la posibilidad de hacer una paseo por los subterráneos de las iglesias. Partiendo de Stephanplatz (esquina de la calle Jasomirgott Strasse) se pasan por las catacumbas del Stephansdom (la catedral de Viena), bajo el altar de Kapuzinerkirche (la cripta de los Capuchinos), donde se conservan tumbas reales de los Habsburgo y por Herzguftel, la cripta de Augustinekirche ( kirche= iglesia).
Sin duda una forma diferente de ver la ciudad, pero no por ello menos entretenida :-).
Naschmarkt, de mercadillos y compras por Viena
Naschmarkt, de mercadillos y compras por VienaEn Viena el mercado de los chamarileros y pequeños anticuarios ha estado siempre muy bien provisto y surtido. Tiendas que por fuera no llaman la atención, a menudo en sótanos o semi-escondidas en almacenes, contienen sorprendentes tesoros que también vais a poder encontrar si os pasáis por los diferentes mercadillos cajelleros de la ciudad.
El principal y mas importante de ellos es el Naschmarkt, realmente un lugar para perderse, que encontraréis abierto todos los sábados de 6.30 a 18h y que tiene mas de 300 puestos. Podréis encontrar de todo: muebles y lámparas, postales antiguas, discos, autógrafos de personajes famosos, pequeños objetos de casa, vestidos de época e incluso motocicletas antiguas. Ya os digo, si os interesan las antigüedades, reservad por lo menos un par de horas para daros un paseo por aqui, porque podéis encontrar verdaderos chollos que llevaros a casa.
La famosa tarta Sacher de Viena
La famosa tarta Sacher de VienaQue conste que a mi me decepciono totalmente, pero claro, eso no lo sabia antes de probarla :). Una de las primeras cosas que hice fue irme al centro a la famosa pastelería-cafetería Demel en busca de uno de los símbolos de la ciudad ( no es coña, la Sachertorte es uno de los pasteles mas imitados y que mejor refleja el espíritu vienes, según dicen).
Todo empezó gracias al fértil ingenio del pastelero Franz Sacher que en 1832 invento una tarta de chocolate cuya función era satisfacer el goloso apetito del príncipe austriaco Klemens Wenzel Lothar. El noble en cuestión quedo encantado con la creación, bautizada desde entonces con el nombre de su creador, y a partir de aquí empezó a convertirse en símbolo y mito de la ciudad que todo visitante debía probar.
De su receta se ocuparon hasta los tribunales, cuando en 1830, la pastelería Demel reclamo la exclusividad de su venta. El pleito por la tarta duro muchos años, hasta que se le reconoció la paternidad al Hotel Sacher (otro de los lugares donde se puede probar), abierto en 1876 por Franz Sacher, el creador de la tarta.
Desde entonces Sacher y Demel se pelean por la calidad de la mezcla de chocolate fundido, nata liquida y azúcar con la que se cubre la tarta. En Demel, que fue establecimiento proveedor de la corte, le ponen una capa de mermelada justo debajo del chocolate y os la traen servida con nata montada, y podéis ver incluso como la hacen a través de unos cristales que separan la cocina de la cafetería. Pero, lo que os decía, a mi me pareció una vulgar tarta de chocolate que ni siquiera estaba la mitad de buena que la que venden al lado de mi casa. Así que no se, a vosotros de juzgar…
Planificando la visita por Viena
Planificando la visita por VienaPara ver la ciudad en su casi totalidad bastan tres o cuatro días, pero si lo que queréis es una visita de fin de semana, también os basta para recorrer lo principal. Lo mas recomendado es por ejemplo llegar un jueves por la noche o viernes morning para tener tres días enteros. Aunque yo me había mas o menos hecho un recorrido, al final me deje ir según me apetecía en cada momento, pero aquí os cuento algunas de las cosas que no podéis dejar de ver.
Una de las ideas es levantarse el viernes e irse a desayunar una de las famosas tartas Sacher (luego os cuento en detalle en algún otro post), por lo menos para que no se diga que no las habéis probado y luego os vais a pie hasta el palacio de Hofburg, una impresionante colección de edificios que conforman una de las atracciones principales de Viena: la residencia imperial.
Como la visita puede ser larga y cansada, lo mejor es luego a la tarde dedicaros a recorrer tranquilamente todo el centro de la ciudad, las calles comerciales llenas de todo tipo de tiendas donde podréis hacer las compras de souvenirs que os apetezcan. Allá al lado teneis Stephanplatz, el centro turístico de la ciudad con la catedral (el Stephansdom) y luego si os apetece os vais a tomar un cafe al Frauenhuber, el café mas antiguo de la ciudad.
Para el día siguiente, si os apetece madrugar, podéis iros al Naschmark, el mercadillo de anticuarios y luego desayunar en el Café Central, un lugar espectacular y que a mi me encanto, podría estar todos los días desayunando allí, ya que el edificio es precioso por dentro. Luego patearos el Ring, el anillo de la burguesía, todas las calles que van alrededor del centro y que conforman una especie de anillo. Si queréis ver también la parte nueva, podéis coger el metro e iros hasta el otro lado del Danubio, donde esta la sede de Naciones Unidas.
Y para el domingo dejamos otros platos fuertes: el palacio de Shonbrunn, que os llevara unas cuantas horas, luego vuelta la centro para ver la Opera, el Museo de Historia, o la Karlskirche, la iglesia de San Carlos, una espectacular iglesia barroca sin olvidar por supuesto un rato para visitar al Riesenrad, la noria panorámica que es otro de los símbolos de la ciudad. ¿que? ¿Empezamos la pateada? :-)




