Recorrimos el Rockefeller Center de Nueva York

De paseo por el corazón de Nueva York, en pleno Manhattan, se apodera de nuestros sentidos un complejo de 19 edificios comerciales de un espectacular estilo moderno. Se trata nada más y nada menos que el emblemático Rockefeller Center, un conjunto de rascacielos construido por uno de los integrantes de la familia multimillonaria Rockefeller (estos, nada de viajes baratos por lo que se ve…)
Compuesto por un sinfín de tiendas, oficinas y lugares destinados al ocio, este complejo ocupa tres manzanas entre la Quinta Avenida, Sexta Avenida y las calles 48 y 51. Este lugar es un destino ideal para explotar el turismo, gracias a los numerosos decorados de la Plaza Rockefeller, la vista ofrecida por el observatorio del Edificio GE, y además de las innumerables actividades estacionales, como la pista de patinaje sobre hielo o el gran árbol de Navidad, que cada año congrega a miles de personas. Esta es sin dudas la preferida de todos imponiéndose año tras año como un símbolo navideño dentro del país, época en la que NY recibe cientos de turistas que planean pasar una “blanca Navidad”.
Nos comentan que el mejor lugar para apreciar las maravillas arquitectónicas de dichos edificios es desde los Jardines “Channel”, que fácilmente pueden reconocerse por su belleza y florecidos parques. Este sitio es el centro, el eje de todo este complejo donde no hemos perdido detalle de nada.
No caben dudas que el Rockefeller Center marca un hito y en un referente de la arquitectura neoyorquina, en nuestro caso quedamos extasiados de tanta belleza y prolijidad donde cada cosa se encuentra cuidada minuciosamente y a la perfección.
Aquí encontramos la paz y tranquilidad que tanto se busca en una ciudad cosmopolita y bulliciosa como Nueva York. Si bien este complejo edilicio es testigo de cientos de personas que a diario pasan por allí, cabe destacar que se puede pasar un rato ameno, disfrutando al aire libre y conociendo a la vez, una de las máximas atracciones que ofrece la ciudad.



