Teatro Nacional de Praga
Praga es una ciudad que invita a pasear, caminar, conocer e investigar. Todo es absolutamente maravilloso, desde que te levantas y hasta el momento de acostarte, todo lo que vivirás aquí dejará recuerdos imborrables y te quedarás con una rara sensación de no querer irte y muchas, pero muchas ganas de volver.
En esta ciudad se respira juventud y alegría, no por nada es llamada la “capital de los jóvenes”, se reunen cantidad de ellos en la Plaza Wenceslao (de la cual les he hablado anteriormente) y toman cerveza mientras se divierten. Desde los 18 hasta los 40 años (y mas también, aunque prima la gente joven) se los ve allí pasando un buen rato en compañía de amistades, bebiendo y porque no, comiendo alguna comida típica de aquí.
El turista encontrará en Praga no solo diversión de este tipo, sino también atractivos culturales, históricos y arquitectónicos cuya procedencia data de tiempos muy remotos.
Es el caso del Teatro Nacional de Praga, ese maravilloso edificio de cubierta dorada que se ha convertido en un emblema de esta ciudad. Ubicada en la Nove Mesto o ciudad Nueva, a orillas del Río Moldava posee una historia alrededor de si. Luego de ser construido y a breves dias de inaugurarse sufrió un incendio que llevó a posponer su tan esperada apertura. Finalmente en el año 1883 se da por inaugurado este precioso Teatro Nacional.
Luego de este suceso tan importante, vale decir que el arte dramático checo alcanzó el nivel europeo. Fue sin dudas inmediato el crecimiento del número de espectáculos realizados en checo. Esto mismo junto con la gran creación dramática otorgaron una variedad y diversificación que se disfruta hasta hoy.
Asi que ya sabes, otra opción mas que nos ofrece Praga, y no sólo en este sino en muchos de los teatros de esta ciudad podrás asistir a un buen espectáculo nocturno y asi concluir un grato momento, una velada sin duda alguna: inolvidable.




